No hay nada que me guste más que la sensación de haber aprovechado bien el día y sobre todo si es fin de semana y tengo todo el tiempo del mundo. Aunque madrugar no es lo mío, me gusta exprimir las horas haciendo cosas que me gusten como pasear, salir a comer con amigos, descubrir sitios nuevos en mi propia ciudad o pasar una noche de verano charlando en una terraza. Volver a casa con las piernas algo cansadas y la sensación de que el día tuvo más de 24 horas es algo que me encanta. Hace unos días decidí pasar el día disfrutando de la gastronomía asturiana y los rincones maravillosos de Oviedo para poner el broche de oro junto al mar en Gijón.

Si tú también eres de los que no paras y buscas descubrir lugares nuevos en Asturias, ¡acompáñame en este viaje express por Oviedo y Gijón!

Un paseo por la capital asturiana

Si nunca has estado Oviedo, pero estás pensando en visitar la capital asturiana seguro que ya has escrito la palabra “Oviedo” en tu buscador online y estoy segura también de que la primera foto que ha aparecido ha sido la de una espectacular catedral que corona el centro de la ciudad ¿verdad? Pues mi recorrido por la ciudad empieza justamente ahí, en la plaza de la Catedral de Oviedo. Un lugar que no sólo deja sin aliento a los peregrinos que pasan de camino a Santiago de Compostela si no a locales y cientos de turistas que la fotografían a diario. La catedral se sitúa en una amplia plaza perfectamente acondicionada con varias terrazas donde poder tomarse un café o una cerveza mientras observamos al detalle su fachada, que a día de hoy luce impecable. Y aunque su estructura con una sola torre y la estatua de Don Pelayo a su izquierda es espectacular, su interior esconde muchos secretos. En la Cámara Santa de la catedral se conservan, entre otras reliquias y la Cruz de la Victoria (símbolo de Asturias) la cruz de los Ángeles (símbolo de la ciudad de Oviedo) motivo por el que es muy visitada diariamente.

Justo al otro lado de la plaza y enfrente de la majestuosa catedral me encuentro con otro de los símbolos de Oviedo, la estatua de La Regenta, situada como homenaje al personaje más emblemático de la obra de Leopoldo Alas «Clarín». Después de la foto de rigor continúo mi paseo por la Calle de la Rúa -encabezada a un lado por el Museo de Bellas Artes de Asturias y al otro por el Palacio de la Rúa – y que me llevará hasta la plaza del ayuntamiento. Si eres una persona golosa, como yo, no te saltes una parada en Diego Verdú para disfrutar de su famoso helado de turrón, con trocitos de auténtico turrón incluidos. Yo aún no he probado ningún helado mejor en el mundo, pero reconozco que el dulce me pierde y por eso para mí, es una parada obligatoria.

El reloj del Ayuntamiento, no siempre muy puntual, me da la bienvenida a la Plaza de la Constitución, punto de encuentro para muchos turistas ya que es donde se encuentra en Centro de Información Turística del Principado de Asturias.

Sigo paseando y me adentro en una de mis zonas favoritas de la ciudad que incluye el Mercado del Fontán un paraíso de los sentidos lleno de puestos donde encontrar una gran variedad de carnes, pescados, frutas, verduras y productos típicos asturianos. Una amalgama de colores y olores, un auténtico mercado tradicional que mantiene la esencia de sus orígenes y donde aún se puede conversar con los tenderos como antaño, compartir recetas y recibir las mejores recomendaciones culinarias de la mano de quien de verdad sabe de lo que habla.

En los alrededores de la plaza cubierta del Mercado del Fontán se alinean múltiples puestos donde la gente se agolpa sobre todo los jueves, sábados y domingos. Allí se pueden comprar flores y plantas de todo tipo, ropa, bisutería, paraguas, libros y revistas, antigüedades y por supuesto productos de la huerta asturiana. El mercadillo del Fontán es un punto de encuentro excelente donde perderse a media mañana. Tras su visita, un aperitivo en Casa Ramón no puede faltar. No te pierdas los famosos ventanales y pórticos azules decorados con flores que adornan el edificio.

Después de este paseo ya va llegando la hora de comer así que poco a poco voy buscando donde poder sentarme a disfrutar de algún plato típico. Antes de que el hambre me pueda, no puede faltar una visita al Campo San Francisco, el pulmón de la ciudad donde se encuentra la estatua de Mafalda. Ahora sí, me dirijo a la calle Gascona, conocida como «El Bulevar de la Sidra», para probar el plato asturiano por excelencia, el cachopo. Se trata de dos filetes de ternera rellenos de jamón serrano y queso que después son empanados dejando una textura crujiente en el exterior y tierna y cremosa en el interior. Una perdición. Algunos lugares donde comer en Gascona son: La Noceda, La Finca o Ferroviario.

Con la barriga llena busco ahora un lugar donde sentarme a tomar un café. Me hablan del Per Sé, en la calle Canóniga y como está a escasos pasos de Gascona no lo dudo ni un instante. Por el camino paso por delante del Monasterio de San Pelayo, la Facultad de Psicología de la Universidad de Oviedo, el Museo Arqueológico de Asturias y el Conservatorio de Música. Me doy cuenta de que en cada esquina hay algo que merece la pena contemplar.

Al llegar a Per Sé me encuentro con un local precioso y muy acogedor, repleto de sofás comodísimos, cuadros extravagantes, palmeras, espejos y sillas desparejadas. Decido sentarme en la terraza que tienen en su patio trasero y al final cambio mi antojo de café por uno de los deliciosos tés que me sugiere su carta. Todo un acierto y un lugar perfecto para descansar un rato antes de mis últimos coletazos por Oviedo para ya dirigirme hacia Gijón al caer la tarde.

Qué no perderse en Oviedo:

–        Oviedo se ha convertido en la casa de acogida de algunos personajes famosos. Date un paseo por el parque San Francisco para encontrarte con Mafalda  y sal en dirección Melquiades Álvarez para cruzarte con el mismísimo Woody Allen

–        Se puede decir que Oviedo es la ciudad de las estatuas. Las hay de todos los tipos y en todos los lugares de la ciudad e incluso hay quien ha hecho el tour de las estatuas, ¿las has visto todas?

–        Las contraventanas azules de la plaza del Fontán te retrotraerán a otra época y si acudes un jueves, sábado o domingo disfrutarás del bullicio del mercadillo más típico de la ciudad.

–        Encuentra el paraguas más grande que hayas visto jamás. ¿Será porque en Oviedo llueve mucho?

–        No te vayas de Oviedo sin probar su dulce típico, los carbayones, cuyo nombre comparten también los habitantes de la ciudad.

–        Si el tiempo acompaña, una ruta por el prerrománico asturiano es una excelente idea. Termina en la cima del Monte Naranco donde tendrás las mejores vistas de la ciudad.

Paddle surf en la playa de Poniente

Al llegar a Gijón el olor a mar invita a acercarse a la costa y disfrutar de un baño, un paseo por la playa o de alguna de las muchas actividades acuáticas que se ofrecen. El Paddle surf, que se ha puesto tan de moda en los últimos años es lo que más me apetece probar. Se puede hacer solo, con una tabla y remo individuales, o en grupo, todos juntos sobre la misma tabla. E incluso hay quien se anima a remar junto a su mascota.

Confío en Jo and Jane por su experiencia en el sector y disfruto de una tarde increíble remando sobre las aguas tranquilas de la playa de Poniente. ¡100% recomendable!

La noche mágica de Gijón: un recorrido por algunos de sus mejores locales

Cae la noche y después de haber hecho algo de deporte el cuerpo pide unas copas cerca del mar. Gijón, sobre todo en las noches de verano, se llena de gente abarrotando bares y terrazas para disfrutar sin prisas de un trago, charlas interminables con amigos y de la agradable brisa del mar.

Una buena forma de empezar la noche Gijón es en el local La Buena Vida frente a la playa de Poniente o en el Pura Vida Beach Club de la playa de San Lorenzo por el que yo me decidí en este caso. Buen ambiente, música y cócteles riquísimos garantizan el comienzo de una noche increíble. No dudes en echar un ojo a su carta y lanzarte por alguna de sus opciones más atrevidas.

Cuando el hambre aprieta decido dirigirme siguiendo el paseo marítimo hasta el Big Joe Café para disfrutar de una hamburguesa asturiana que me hace recobrar las energías. Las cantidades son perfectas y la calidad estupenda por eso hay quien dice que sus hamburguesas son las mejores de la ciudad.

Otras opciones para cenar algo antes de seguir con la noche pueden ser: la hamburguesería Karan, el Bowie´s, el Arde Lvcvs o el Mimmo by padrino. Si no eres fan de las hamburguesas el restaurante Gloria o el Restallu son otras muy buenas opciones.

Vuelvo a retomar el paseo de la playa de San Lorenzo a la altura de La Escalerona y me dirijo tranquilamente hacia la zona del puerto deportivo, una de las zonas más animadas de Gijón para salir de fiesta. El paseo es agradable y me cruzo con varios grupos de amigos buscando dónde divertirse. En el puerto siempre hay alguien haciéndose fotos en las Escaleras del Rock, el Árbol de la Sidra o las Letronas de Gijón, tres clásicos en esta zona de la ciudad ciudad.

Si lo que buscas son discotecas donde bailar y tomar copas, el Bulevard, el Cabaré, el Mamaguaja o el Varsovia son buenas opciones ya que son algunos de los locales más conocidos de la noche gijonesa y que siempre tienen muy buen ambiente.

La noche se alarga hasta la madrugada en Gijón y para los que no quieren irse a casa siempre queda la Sala Albéniz que abre hasta las siete y media de la mañana durante los fines de semana. Además de ser el after clásico esta sala tiene una oferta muy variada de conciertos y sesiones de música electrónica durante todo el año.

Después de todo este recorrido, toca retirarse hasta la próxima, pero me voy con muy buen sabor de boca ya que la noche en Gijón nunca defrauda.

Qué no perderse en Gijón:

–        Recorrer el paseo marítimo y mojar los pies en la playa de San Lorenzo

–        Unas sidras en el Lavaderu

–        Subir al Cerro de Santa Catalina para ver el «Elogio al Horizonte» de E. Chillida

–        De fiesta hasta el amanecer por la zona del puerto deportivo

–        Disfrutar de sus terrazas, su gente y su gastronomía

–        Visitar la Laboral, icono cultural por excelencia

–        Perderse por el barrio de Cimadevilla

–        Visitar el acuario de Gijón (viajes con o sin niños es una buena opción sobre todo para los días de lluvia en que no es agradable pasear por la ciudad)

–        Admirar la belleza en el Jardín Botánico e incluso acudir a algún concierto en las noches de verano

–        Ir de compras y descubrir lugares muy originales como Mimosa (un café lanar)

–        Hacer la senda que lleva desde el Rinconín hasta la playa de la Ñora

Guía práctica de Gijón

Algunas ideas para cenar

  • Para picar algo: El Planeta, El Quinto, Psicotapas
  • Hamburguesas: Bowie’s, Big Joe Café, Arde Lvcvs, Mimmo by Padrino o Karan.
  • Típico asturiano: El Restallu, La Pondala, La Tabacalera, Casa Zabala

Las mejores zonas para salir de fiesta

  • Cimadevilla, antiguo barrio de pescadores, suele ser el comienzo de muchas noches de fiesta por Gijón.
  • En el puerto deportivo de Gijón te encontrarás con un montón de discotecas a pie de playa.
  • En Fomento si tienes el ritmo en el cuerpo y lo que buscas es bailar y tomar copas con buen ambiente.
  • Otros lugares de moda son La Vida Alegre, La Mina, El Patio de la Favorita, Saboy Club, Varsovia y un larguísimo etcétera

Para ir de concierto:

  • La Subterránea (Calle Pelayo,2 ) Ubicada en pleno centro de Gijón, alberga conciertos de todos los estilos.
  • Sala Acapulco (Calle Fernández Vallín, esq, Calle Padilla) Forma parte del Casino de Asturias y ofrece gran variedad de eventos.

Abierto hasta el amanecer:

  • Sala Albéniz ( Calle San Bernardo, 62 ) Abierta los fines de semana hasta las 7.30 de la mañana, es el after por excelencia en Gijón. También se utiliza como sala de conciertos.